viernes, 12 de marzo de 2021

El facho p’ajla y su expectativas (el oculto mensaje de su discurso)

Por: Rene Barron Watteroth.



Uno de los aspectos que más sobresale en los últimos discursos del p’ajla facho Horacio Poppe Inch, es su narcisismo político, ya que se considera como la salvación, la opción única que no es corrupta y traerá progreso y orden para Sucre. No solo resalta que haya manifestado que es “un facho orgulloso”, sino que su propia victimización es muestra de la estrategia fascista para su posicionamiento en la sociedad, pues no son contadas las ocasiones en las que este personaje y sus seguidores hablen de que los discriminados son ellos, ya que no les dejan manifestar sus ideas; es decir se sienten supuestas víctimas cuando se les pone en cuestionamiento sus afanes totalitarios, donde los que no concuerdan con sus ideas y postulados son enemigos, mal nacidos, traidores  y demás calificativos. Traer recuerdos de la supuesta discriminación por parte del MAS a Sucre es también típica estrategia fascista, de forma análoga procedieron los nazis para justificar y empujar a su población a deshacerse, perseguir y masacrar a judíos, gitanos y comunistas.

A pesar que en su línea discursiva trata de camuflar su odio hacia los sectores rurales del municipio de Sucre, con argumentos como que los dirigentes del MAS, hacen y deshacen como les da la gana en sus comunidades; esta queda evidenciada cuando entre líneas y en repetidas ocasiones trata de resaltar el apoyo de la ciudad, frente a la votación rural, inclusive en una de ellas llega a afirmar que debería pensarse en consolidar un municipio que solo abarque la mancha urbana, es decir segregar a los distritos rurales porque ellos son los que manipulados, optan por una opción que no es la suya.

Resulta curioso que afirma que las actas del área rural son las más observadas, momentos después afirma que de 52 actas solo 19 corresponden al área rural, pero afirma varias veces que ganó en los distritos urbanos. Aparentemente hace una confesión inconsciente, en la que ve como aceptable el supuesto fraude en el área urbana, pero rechaza el supuesto fraude del área rural. Pues para el pitinazi (no debería ofenderse ni victimizarse con esta categoría, ya que se considera un “facho”) y sus mascotas, la observación de la actas rurales donde gana el MAS son más relevantes que las del área Urbana donde su partido fascistoide tiene la delantera.

Se hace evidente también que tras ese razonamiento descifrado en el párrafo precedente, se esconde la idea supremacista de que el campesino no debería sufragar porque es ignorante y manipulable, frente a la culta y letrada población urbana; razonamiento cargado de subjetivismo criollo y fascista, ya que los que hemos participado o formado parte de una comunidad campesina sabemos que con la limitada formación académica, hay mucho más interés analítico y de lectura del contexto en una comunidad campesina que una junta vecinal del distrito 1. No se debe a que unos son mejores que otros, sino al hecho de que en las ciudades el individuo está más aislado del resto y no cree tener la necesidad de reunirse con otras personas más que para diversión o socialización casual; en cambio en el área rural la única instancia para periódicamente socializar es la reunión del sindicato, donde por tradición y esencia se debate sobre necesidades, problemas, economía y política.

Esta demás mencionar que su discurso en torno a los valores, la integridad, la anticorrupción, la lucha contra la sucia izquierda diseminada entre los diferentes juntuchas opositoras al MAS y demás; cae en “saco roto”, puesto que es conocido para la población sucrense que cogobernó con el corrupto gobierno de facto de Añez, posesionó a sus allegados en el Ministerio de Hidrocarburos no siendo ajenos a los mismos las denuncias de nepotismo y tráfico de influencias. Todo sin contar el escandaloso caso de los laboratorios PCR, en los que el corrupto entorno de Añez hizo pisar el palito a Poppe y esté en contra de todos esos valores que mencionó, opto por convertirse en el silencioso trotaconventos de la corrupción reaccionaria.

Finalmente, para no dejarnos llevar por explicaciones que giren en torno a que el Poppe y sus fachos son hijtos de Papi mal perdedores y por ello reaccionaron como tales, cabe recordar que todo discurso debe analizarse no solamente por sus flagrantes contradicciones o confesiones, sino por su contenido subjetivo y subliminal, además de los hechos concretos que llevaron los involucrados para enunciar esa línea discursiva. No olvidemos que incluso los propios antifascistas nos empezábamos a preparar conscientemente para tener cinco años de orgia fascista, pues parecía inminente su victoria; de la misma manera y más aún el propio Poppe y su entorno que como pocas veces se ha debido ver rodeado de tanto militante genuino, amplió sus propias expectativas de ejercicio de poder, pronosticando el total control sobre el ejecutivo y el concejo municipal.

El discurso de estos señores, después de la sorpresa electoral, refleja la frustración de esas expectativas, por ello repite y resalta varias veces la diferencia del 2% en el área urbana (el 30% al que el facho llama mal nacidos, refería fundamentalmente a los habitantes urbanos), pues más allá de tratar de resaltar ese 2% como una diferencia sustancial, no era lo que esperaban porque a pesar de que “sabían de que en los distritos rurales el MAS se iba a imponer” (claro obviando que generalmente la victoria masista  en el área rural es arrolladora), ellos deberían haber ganado con amplio margen de diferencia. Por ello no se puede descartar la hipótesis de que si ellos hubiesen sido los que tuvieran la ventaja de aprox. 300 votos sobre el MAS y hubiese faltado esas 3 o 4 actas para computar, de igual forma hubiesen denunciado fraude y tratado de generar de forma irracional (irracional para unos, convencimiento, disciplina y doctrina fascista para los pitinazis) e instintiva, condiciones para “repetir” el acto electoral en el Municipio, ya que con esa diferencia y debido a que los “otros partidos son financiados y puestos por el MAS” no hubiera tenido gobernabilidad para consolidar su proyecto totalitario fascistoide.

miércoles, 10 de marzo de 2021

POPPE Y SUS CONTRADICCIONES

 Por: Mauricio Bustamante Rivero*











El Sr. Horacio Poppe, candidato a la Alcaldía de Sucre en las recientes elecciones subnacionales, realizó ayer una transmisión en vivo por la página de facebook del diario Correo del Sur, explicando las razones de su derrota electoral y señalando a quienes considera son culpables de su fracaso. Estas líneas pretenden evidenciar las principales contradicciones de su intervención, porque así como su intolerancia es un rasgo definitorio de su miseria ideológica, la tolerancia a sus actitudes prepotentes, racistas e incoherentes, puede malinterpretarse como un silencio que le de crédito a sus inconsistencias.
Poppe acusó al Tribunal Departamental Electoral de Chuquisaca, de ser cómplice de un supuesto fraude y de parcializarse con el MAS. Pero hay que recordarle que los miembros de este órgano, fueron elegidos por su gobierno cuando estaba Jeanine Añez, bajo el argumento de haber llevado a cabo un proceso meritocrático y transparente de selección de vocales. Levanta el dedo acusador sin presentar pruebas ni las actas que observa, a pesar de que todos los partidos tienen copias de cada acta de los recintos habilitados. Denuncias de esta naturaleza merecen toda la responsabilidad que entraña el hacer uso de la palabra y presentar las pruebas en las instancias correspondientes, incluso al Tribunal Supremo Electoral que también fue elegido en su gobierno a inicios del año 2020.
La campaña de su partido República 2025, estuvo basada en mostrar que su candidato a alcalde no era racista o discriminador como se sospecha en nuestro medio. Fue a barrios populares y se publicaron fotos de él “compartiendo” con la gente humilde. Sin embargo, ayer Poppe sacó a relucir su verdadero cariz, sugiriéndonos que habría que revisar en adelante, si Sucre debería o no tener distritos rurales, acusando a las y los votantes de estos distritos de malnacidos, brutos y opas por votar mayoritariamente por el MAS. ¿Qué sería Sucre sin sus distritos rurales? ¿Qué sería Chuquisaca sin su capital y sus municipios rurales? Hay que aclararle a este señor que todas y todos dependemos de una infinita cadena de trabajadores y trabajadoras que nos proporcionan la luz, las comunicaciones, el transporte, y en el caso de nuestras hermanas y hermanos del campo, la alimentación.
No le gusta el campo pero reclama que el MAS gane en ese territorio. Allí se hizo fraude dice Poppe, pero refiere que de las 58 actas que observó, solamente 19 son del área rural, el resto pertenecen a los distritos urbanos. ¿Si en la ciudad la gente también votó por el MAS, según su criterio, también son malnacidas y malnacidos? Ni duda cabe que sí y está mal porque él se consideraba la “mejor opción”.
Ahora bien, si se consideraba la mejor opción, ¿por qué los otros partidos de oposición no se sumaron a su candidatura? ¿No sabrá Poppe que hay un amplio rechazo a su perfil conservador, autoritario y antiderechos? Pero vamos más allá, si la gente de Sucre percibiría a Poppe como la mejor opción, fácil solución hubiese sido, que voten mayoritariamente por él y le otorguen una amplia ventaja, a pesar de que hubieran varias opciones partidarias como se observó en otras ciudades o departamentos del país.
Pero los hechos son testarudos y elocuentes al respecto, sea por el motivo que fuere, no obtuvo la votación que soñaba tener. Y, en lugar de respetar la democracia que dice defender, al estilo de Mr. Trump, acusa de fraude, no acepta los resultados, insulta la predilección e inteligencia de la población y denuncia fraude sin mayores argumentos que su hígado e improperios consiguientes.
Acusa Poppe a la militancia del MAS de victimizarse ante sus insultos y actitudes, pero se reivindica con mucha honra y orgullo como un facho a carta cabal; es decir, como un seguidor de una ideología fascista que exalta los supuestos valores superiores de una raza que rechaza, menosprecia y pretende aniquilar a las culturas diversas y disidentes de su ideología. Esa postura ultraconservadora, antidemocrática y retrógrada, atenta no sólo contra los pueblos indígenas, sino también contra los derechos de las mujeres y su exigencia de no morir por los feminicidios inherentes a un sistema capitalista y patriarcal, o contra los asesinatos y crímenes de odio que afectan a las personas LGBTI; pero además promueve un Estado que no debería legislar para todas y todos, sino a imagen y semejanza de una cultura occidental, liberal y en base a la religión que profesan.
Prosiguiendo con su ataque de ira, dispara contra los otros candidatos de oposición, colocando al descubierto los intentos de establecer pactos con ellos, aún sabiendo que tienen –según la información que él maneja– denuncias de favorecimiento en obras municipales, en contratos de publicidad y en el cuoteo de pegas. Ahora sabemos que el pez muere por su propia boca. Si no se unieron, no fue porque él no quería juntarse con personas de las cuales coloca en duda su honorabilidad, sino porque no quisieron cederle el paso como principal candidato de la oposición.
Casi al final del video, indica que su movimiento se alejará de la vida pública por unos años, pero en seguida realiza una apología de la acción política que realizarán a través de sus concejales y concejalas electas. Habla suelto de cuerpo de fiscalización, transparencia, lucha contra la corrupción, etc. Pero hagamos un ejercicio sencillo y nos preguntemos cómo concibe el Sr. Poppe estos preceptos, si nunca denunció la corrupción escandalosa del gobierno de Añez y Murillo: el caso de los respiradores, el desfalco de ENTEL, el desfalco de YPFB, la asfixia económica a BOA, los salarios y viáticos irregulares, las autojubilaciones, etc. No olvidemos que fue aliado de ese gobierno y es corresponsable de la pésima gestión que tuvieron de la pandemia y del descalabro económico del Estado. Seguramente la población analizó estas incoherencias y le brindó un castigo al no votarlo como él deseaba.
Finalmente, agradece a su militancia por el trabajo realizado en la campaña de su partido, pero cierra ese espectro ficticio que fabricaron para mostrarlo como una persona humilde, generosa y tolerante, con un vergonzoso video que lo muestra de cuerpo entero, como el lobo que se vistió de oveja y se puso en evidencia en su último acto.

*Militante de Columna Sur Chuquisaca

miércoles, 17 de febrero de 2021

El “apolítico” y el sistema

 Por: René Barron Watteroth*

No es el Covid-19, ni siquiera el político corrupto, ni tus compatriotas o ciertos individuos “vagos y sin educación financiera” que eligen a los mismos de siempre, la génesis y responsable de la actual crisis económica que vivimos; crisis que como siempre se la carga a espaldas de los trabajadores, campesinos, pequeños comerciantes y desocupados.

El político corrupto no estaría ahí si los que creen ser correctos y se jactan de “no ser políticos” le dejasen la vía libre; acto y resultado que paradójicamente no es otra que la concretización de esa posición política de “apolítico”. Y no, no se trata de alimentar tu ego o de idolatrar el ejercicio del poder político en y desde el Estado, o como representante de alguna agrupación política, se trata de tener consecuencia entre lo que piensas que es correcto y que haces para objetivar ese pensamiento, y uno de los caminos para poder generar un cambio en función a tus ideas, es agrupándote con otros y otras que piensan como tú, para formar una estructura y liderarla si es posible y necesario. Lo contrario es sólo dar opiniones vacías y  posicionarse entre los cobardes que frente a la posibilidad de fracasar optan por hacer nada, que frente a la inevitable posibilidad de quedar embarrado, ya sea por guerra sucia o calumnias, prefieren mantenerse la imagen de pulcros, no mostrando otra cosa que vil egocentrismo.

Ese afán de ser “apolítico”, finalmente te condena a la ignorancia frente a las doctrinas ideológicas que guían a los partidos y representantes políticos en sus acciones. Implícitamente te obligan a ignorar y  aborrecer los debates “políticos”, económicos e ideológicos y acaban de hacer prevalecer en tus pensamientos y acciones el instinto de supervivencia y adaptación al sistema actual que te dibuja y muestra el mundo a través de una pantalla. Es decir, acabas adaptando tu ejercicio de poder político al ejercicio de ese poder político que tanto aborreces, ya que terminas por convertir en dogma los valores, éticas y moral de los que ejercen ese poder. Ejerces poder político en calidad de repetidora de las clases políticas a las que tanto aborreces, últimos que además en el sistema en el que vivimos, tienen ilimitadas posibilidades de fortalecer ese ejercicio político, ya que están respaldados o son parte un sector minoritario de la sociedad que posee un enorme arsenal económico.

Es más, inconscientemente todos sabemos que el fin último de todas nuestras acciones se circunscriben a la economía, sabemos que nuestros pensamientos y acciones parten desde el hecho de sentir si tienes o no el estómago lleno, de ver el medio en el que te encuentras y de palpar tus bolsillos. Pero, este aspecto tendemos a negarlo, buscando culpables entre fantasmas o ideas como: “No tengo dinero por que no trabajo más”, “aquel o aquella son pobres porque así lo quisieron, pues no se esforzaron” y otras, que nos lo han ido implantando esos políticos corruptos, a través de sus leyes, el sistema educativo, el aparato propagandístico y mediático que tienen para ejercer su poder político.

Acabo este pequeño texto contándote que todos estos razonamientos, que esperamos generen debate y confrontación de ideas, no son nuevos, se tratan en la filosofía cuando se analiza si primero está la materia o la idea, es decir para este caso, si se piensa en función a tu situación económica o tú situación económica es producto de tus ideas. Estos debates se tratan desde los postulados y corrientes de economía política partiendo de Adam Smith o Carlos Marx, donde unos defienden el libre mercado y los “divinos privilegios” de algunos sectores de la sociedad frente a otros, y los otros critican esa lógica y proponen deshacernos de esas ideas impuestas por las élites, para ver y analizar desde la base económica la realidad y transformarla.

Todo esto se trata de la supervivencia de la humanidad como especie, se trata de conocer los sistemas económicos, desde el debate político ideológico y no desde las bases morales, éticas y hasta religiosas impuestas por los que se favorecen del  actual sistema. Por ello dejemos de huir y refugiarnos como cobardes y hablemos de capitalismo, socialismo, comunismo, anarquismo, marxismo, indigenismo, indianismo, revolución,  etc.

Dedico este texto en conmemoración a los hermanos Chato Peredo y Felipe Quispe – Mallku.

¡Que viva el movimiento popular! ¡Muerte al imperialismo y el neoliberalismo! 

*Militante de Columna Sur Chuquisaca

jueves, 7 de enero de 2021

LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN EL LABERINTO CULTURAL BOLIVIANO

Por: Mauricio Bustamante Rivero*










Los distintos medios de comunicación informan hace varias semanas y con el morbo acostumbrado, sobre las peleas internas de los partidos políticos en Bolivia, que definen sus candidaturas subnacionales a través de conflictos, (des)alianzas, renuncias y también violencia.

¿Podemos escapar de la lógica de bandos para analizar estos hechos con mayor profundidad? Miremos todo esto con ojos críticos, con aquella mirada de vigía que reclamaba Marcelo Quiroga Santa Cruz, la que nos alerta sobre algún peligro y nos convoca a la acción.

Desarrollemos cuatro ideas básicas para sumergirnos en esta discusión. Primero, definamos de manera genérica pero esencial, que un partido político agrupa a muchas personas que comparten una manera de ver el mundo, vislumbran un horizonte común y buscan implementar sus postulados a través de la toma del poder. Segundo, a esta definición sumemos como aditamento, un conjunto de elementos importantes para estudiar a los partidos políticos: (i) ideología o programa; (ii) estructura orgánica; (iii) capacidad de expansión territorial; y (iv) institucionalización.

Tercero, sobre la base de estos elementos, analicemos la teoría y su contraste con la realidad. La ideología, el programa o la visión de país que tiene un partido político, es su principal característica y establece su 'idea original', marca el 'instinto colectivo' de nacimiento de su estructura social. Coloquemos un ejemplo sobre la importancia de este punto. El MNR del 52 desarrolló una tesis política brillante con Carlos Montenegro, que consideraba esencial la nación como principio elemental de la lucha anticolonial contra el sometimiento a potencias extranjeras. Esa fue una idea fuerza que marcó una época histórica en Bolivia. Pero, le sobrevino un tiempo de condensación e inflexión, que propició un cambio de timón por parte del MNR, que en 1985 promulgó el Decreto Supremo 21060, generando un conjunto de medidas antipopulares como la relocalización, los despidos masivos y la informalidad de la economía boliviana (vigente hasta nuestros días). Este cambio de ideología afectó al partido y ocasionó su división en diversas facciones; pero a la larga, fue un factor decisivo para que ingrese en un franco proceso de desgaste y decadencia. Sencillamente, se volvió un partido sin credibilidad, histórico pero incongruente, y esa incoherencia fue su cruz.

Pero la ideología del partido no se sostiene sola, requiere de una estructura orgánica. Ahí es donde nacen instancias de deliberación y decisión como el congreso, la asamblea general, el ampliado, el comité central, las comisiones, las células, los frentes, las reuniones, etc. El trabajo de la estructura es mantener a toda la militancia organizada y consciente de la ideología, procurando ampliar la presencia del partido territorial y sectorialmente. Para lograr eso es importante que la estructura funcione disciplinadamente y despliegue procesos de formación política serios y permanentes, que a su vez promuevan nuevos liderazgos capaces de seguir con el trabajo de cualificar a la organización, brindándole un sentido de relevancia, trayectoria e institucionalización.

Uno de los problemas más álgidos de este proceso surge cuando existe una desconexión entre la ideología y la acción política de la militancia, precisamente cuando se logra un determinado espacio de poder. Allí surge otro componente significativo del partido, el 'instinto selectivo' que es el interés por mantener un espacio de poder más allá del programa o 'instinto colectivo'. Dicho de otro modo, surgen intereses sectoriales y pugnas porque nadie quiere quedarse sin un pedazo de la torta, convirtiendo el poder en un fin y no en un medio para transformar la sociedad. Este aspecto es igualmente riesgoso para un partido político, porque si la ideología o savia no se transmite a toda la estructura, permitiendo elegir a las y los mejores cuadros sin disputas corporativas o componendas de pasanaku, y promoviendo una acción política más sustantiva, el poder va a corromper al partido y el éxito político será algo pasajero.

¿Pero cómo crece o se expande un partido? Es el efecto de un buen trabajo político, de una gestión pública exitosa y de un proceso coherente de comunicación política. Empero, el riesgo de crecer sin tomar en cuenta la formación política y la disciplina de la estructura orgánica, ocasiona que ingresen personas que terminan distorsionando la ideología y actúan en función a sus intereses. Por eso es vital tener una idea clara si se quiere que lo sustancial esté por encima de lo superficial. Y, si bien la ideología tiene sus propios prolegómenos, precisamente porque se basa en distintos modos de ver el mundo, es importante situarla mirando e interpretando correctamente la realidad social, para que la militancia pueda acercarse y vivenciar más las preocupaciones de la gente, con el objetivo de resolver sus problemas más apremiantes desde un enfoque estructural.

Finalmente, asumamos una crítica hecha por Sergio Almaraz hace 56 años, que establecía que las diferencias entre política y violencia se habían borrado en el país: “Si la violencia es un pozo profundo del que para salir hay que hacer un relleno de vidas, los bolivianos estamos acercándonos peligrosamente a la negra boca”. En otro escrito, sentenció que el racismo y la intolerancia eran rasgos definitorios del atraso social y cultural de Bolivia.

El año pasado hubo un golpe de Estado, sentidas masacres y estuvimos bordeando el límite de una guerra civil. ¿Seguiremos otros 56 años en este laberinto cultural? ¿O cambiamos la educación, la cultura e insistimos en la formación antes que en la degeneración?.

*Militante de Columna Sur

miércoles, 6 de enero de 2021

ELECCIONES SUBNACIONALES Y TERRITORIALIZACIÓN DEL PODER

Por: Gudnar Fernández*

La democracia en Bolivia se recuperó el año pasado con la fuerza del voto del pueblo boliviano, un pueblo que resistió y luchó contra el golpe de Estado cívico militar y empresarial. La victoria se alcanzó por la firmeza del “Bloque Social Popular”, que durante once meses resistió la persecución, el racismo, la discriminación y la represión de los grupos paramilitares y de corte fascista, principalmente en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Por ello, la unidad del bloque popular debe mantener un carácter nacional y la claridad ideológica de saber identificar al adversario político, que hoy espera agazapado para tratar de recuperar terreno en las elecciones subnacionales.

A la luz de los acontecimientos, queda claro que en las elecciones nacionales, Camacho pretendía consolidar su bancada nacional para luego negociar y materializar un bloque político de extrema derecha en el oriente boliviano. Por eso su prioridad actual es la lucha por mantener el poder hegemónico de clase en su territorio, lo que conlleva una gran pelea territorial con diferentes logias cruceñas. Y, por otro lado, apertura un espacio de polarización y lucha ideológica con el movimiento popular.

Asimismo, en otros departamentos del país, la derecha boliviana no tiene otro camino que atrincherarse en sus regiones buscando hacer lo que mejor saben: organizarse y conspirar con cúpulas oligárquicas para tratar de captar los gobiernos locales de las Entidades Territoriales Autónomas. Han asimilado que su derrota el 18 de octubre, significó un golpe duro a sus intereses de sector y de clase. Por ello recurrirán nuevamente a sus viejas armas: la demagogia, la mentira y la prebenda como mecanismos para captar votos. Al frente, el “Bloque Social Popular”(sujeto colectivo heterogéneo) que depositó su confianza en el MAS a nivel nacional, deberá mantener la unidad, la unidad y la unidad. Pero la unidad debe promoverse a partir de un acuerdo programático, es decir, a partir de propuestas de cambio que sean trascedentes para resolver los problemas de la gente en cada territorio, y mostrando que se tienen candidatas y candidatos con ética pública, principios y visión estratégica para superar las crisis que vivimos.

La lucha se trasladó a cada territorio y tiene un marco de discusión profundamente ideológico. La tarea es impulsar el proceso de formación política e ideológica de las organizaciones sociales y populares, para que encarnen las propuestas de transformación al servicio del pueblo, que debe ser quien gane en las próximas elecciones subnacionales.

*Militante de Columna Sur Tarija

martes, 27 de octubre de 2020

LUCHO ARCE Y EL RETORNO A LA DEMOCRACIA

 

Por: Marco Antonio Nina Palli



La elección general del 18 de octubre fue uno de los hechos políticos más intensos y de gran incertidumbre que vivió Bolivia en el siglo XXI, producto de una población polarizada que fue generada por diferentes elementos coyunturales e, incluso, históricos. Aquí debemos ser objetivos para poder generar un marco interpretativo real. El MAS en su gestión de casi 14 años se fue desgastando naturalmente, como cualquier partido político que detenta el poder por mucho tiempo; pero principalmente, fueron los hechos de corrupción y el intento de modificar la norma jurídica, repostulación, las que terminaron de desgastar aún más la imagen del proceso de cambio.

Entonces, en los hechos lo que ocurrió fue una lectura errónea de la realidad, sobre las percepciones de un sector poblacional y la falta de atención sobre las experiencias de reelección que vivió Bolivia, especialmente de Siles Reyes y Paz Estenssoro. Estos elementos son los que permitieron a la derecha la construcción de un eje discursivo para descalificar y desvalorizar el proceso de cambio. Por otra parte, el rasgo caudillista del primer presidente indígena Evo Morales estaba provocando dentro de la estructura del MAS, de alguna forma, el letargo de la formación de nuevos cuadros que puedan gravitar en el espacio político o que puedan generar nuevos escenarios políticos. Pero, en realidad lo más riesgoso fue que el proceso de cambio empezó a verse como un rasgo propio de Evo Morales, inseparable de su figura, lo cual ligaba su suerte a la del proyecto revolucionario, hecho que seguramente será discutido en los siguientes años.

Los elementos históricos, son aquellas relacionadas con los problemas profundos enraizados en casi cinco siglos. Autores, como James Malloy; Alcides Arguedas; Rene Zabaleta; Sergio Almaraz; y varios, hablan sobre las dos bolivias, cada uno con sus propias categorías. Este problema no solo es regional, sino también rural y urbano; estas diferencias, hacen que no podamos construir una identidad nacional, del mismo modo, el racismo es un elemento que provoca una incisión entre la población boliviana. Es decir, es totalmente falso la retórica de la derecha, que tanto el proceso de cambio y el MAS son los responsables de la división societal de Bolivia. El hecho de que se reivindique aquellos derechos del horizonte histórico de nuestros movimientos sociales e indígenas, no permite argumentar que estos problemas profundos, que por esencia claramente te demuestran lo contrario, son generados y profundizados desde el MAS.

¿Monumental Fraude Electoral?

Ahora, los resultados de las elecciones del pasado 18 de octubre, te permiten explicar de forma contundente los hechos sucedidos en este último año, especialmente de octubre y noviembre del 2019. Primero que nunca hubo un “fraude monumental” y segundo que existió un “Golpe de Estado”. Hasta ahora, existen varias publicaciones, investigaciones y análisis que sostienen, incluso, científicamente que no existió fraude y que dejan entre dicho el informe de la OEA. Esta determinación de la OEA sobre las elecciones de octubre del 2019, es la piedra angular de la retórica del “monumental fraude” de políticos y analistas adversos al MAS.

El informe de la OEA se limitó a realizar una auditoría del TREP, que no es un conteo definitivo ni legal, y con un universo de análisis de 4.652 actas, que pertenecen a las zonas rurales. Según el informe, se encontraron 226 actas “irregulares” de las 4.652 actas analizadas, es decir, el 4.8% de 4.652 actas. Entonces, la OEA concluye afirmando que el total de estas 226 actas, 0,24% del total de actas, son las que permitieron dar la victoria al MAS en primera vuelta; pero, si suponemos que el total de votos de las 226 actas, recordemos 0,24% del total de actas, corresponden a Comunidad Ciudadana (CC), el resultado del proceso electoral es 46,83% para el MAS y 36,75% para CC, dando la victoria al MAS de igual forma. En ese sentido, algunos hechos y los resultados de las elecciones del 2020 marcan serias contradicciones en el accionar de la OEA y sobre las 226 actas que fueron observadas como “irregulares” por tal organismo, en octubre del 2019. Primero, la OEA respalda la suspensión del nuevo Sistema de Difusión de Resultados Preliminares (DIREPRE) ante fallas técnicas; pero en 2019, el cuestionado sistema TREP, recordemos no vinculante, sirvió para desacreditar un proceso electoral y poner en vilo su transparencia; Segundo, las 226 actas observadas como “manipuladas” concuerda claramente con los resultados obtenidos en el las elecciones del 2020, según el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG): https://bit.ly/3ov2N4K

Estos elementos confirman los estudios realizados por: Jack Williams y John Curiel, MIT Election Data and Science Lab; Francisco Rodríguez, economista, Universidad de Tulane; Dorothy Kronick, politóloga, Universidad de Pennsylvania; y Nicolas Idrobo, estudiante de doctorado, Universidad de Pennsylvania.  Estos estudios, publicados en el The New York Times y The Washington Post, sostienen que los patrones de votación son perfectamente explicables. Por otro lado, si realizamos un estudio comparativo sobre el comportamiento histórico electoral en el tramo final de conteo, incluso en el referéndum del 21 febrero del 2016, encontraremos que la tendencia del MAS deja de ser constante y comienza a acrecentarse, esto es debido a que los votos rurales, que tradicionalmente votan por el MAS, son más lentos de escrutar por la geografía e infraestructura que cuenta.

El 24 de agosto de 2020, The Center for Economic and Policy Research (CEPR), en su página web, publicó que en el informe final de auditoria de la OEA sobre las elecciones de Bolivia, 2019, presenta un error fatal en el análisis de los datos, donde los datos de las marcas de tiempos estaban ordenas alfanuméricamente, ya que la explicación de la alusión de la OEA, “un cambio drástico y difícil de explicar en la tendencia de los resultados preliminares”, debía ser analizada en orden cronológico de los datos y no en orden alfanumérico, para más información: https://bit.ly/35xoh8v

En conclusión, en las elecciones del 2019 no existió fraude. El informe de la OEA no aporta prueba alguna que pueda resultar definitiva para demostrar el supuesto “fraude”. En efecto, los resultados de las elecciones del 2020, MAS 55,10% y CC 28,83%, corroboran que no existe otra explicación que no sea efectivamente que el MAS sacó el 46,97% en las elecciones del 2019 y para que logre el 55,10%, del 2020, jugaron otros elementos que más adelante desarrollare.

¿Golpe de Estado?

En primer lugar, tenemos el rol de la Policía Boliviana a partir del amotinamiento, 8 de noviembre de 2019, aludiendo que dicha acción era un acto de protesta por las precarias condiciones en las que se encontraba la institución verde olivo, de esta manera, pidieron la renuncia del presidente Evo Morales. Este hecho, ocurre en medio de protestas urbanas por el supuesto “fraude”, a nivel nacional, donde el rol de la policía era necesario para mantener el orden público y proteger los derechos constituciones de quienes no compartían la realización de estas movilizaciones. De hecho, se pudo observar que la Policía terminó subordinándose, por intereses, a los comités cívicos, quienes habían aprobado el 100% de jubilación para la institución policial, en consecuencia, los miembros policiales permitían y apoyaban cualquier acto que iba en función de sus intereses: ausencia del orden público, quemas de casas de dirigentes y autoridades del MAS, protección a grupos irregulares. Por lo tanto, La Policía Boliviana termina trasgrediendo los Artículos 252 y 253 de la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia (CPE).

Si bien el mundo durante el tiempo se fue modernizando, también lo hizo los modos en el que se realiza un Golpe de Estado, hecho que se estudia en la ciencia política y es conocida como neogolpismo en el cual, entre varias características, podemos mencionar que el simple hecho que el jefe de las fuerzas armadas pida públicamente al presidente que renunciara, se trata de un Golpe de Estado porque de por si la declaración conlleva una amenaza implícita de violencia, ya sea por parte del propio Ejército o por parte de los manifestantes que no serán detenidos por los militares. De esta manera, las FFAA incumplieron con la CPE, principalmente los Art. 246 y Art. 247, donde se indica que esta institución no delibera y que depende del mando del Capitán General del Estado (presidente). Por otro lado, según la teoría, un Golpe de Estado no solamente participan militares, sino también civiles e, incluso de forma indirecta, elementos externos a la nación.

Ahora, luego del Golpe de Estado, el gobierno de facto y algunos analistas, con la ayuda de la corporatividad comunicacional funcionales a las viejas oligarquías, propugnaron la teoría de que nunca hubo un Golpe de Estado, arguyendo que fue una sucesión constitucional y por la plena vigencia de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Durante el paso del tiempo, ninguno de los dos argumentos pudieron sostenerse por el mismo accionar del gobierno de facto: Primero, no hubo sucesión constitucional porque no se leyó las cartas de renuncia, según reglamento, del presidente, vicepresidente y presidentes de ambas cámaras de la ALP, debido a que no se permitía ingresar a Plaza Murillo a los legisladores; Segundo, la vigencia de la ALP siempre fue virtual o algo simbólico, debido a que las leyes aprobadas por la Asamblea era cumplidas en tanto convenga al poder ejecutivo, incumpliendo en muchos casos lo que señala los Artículos 164 y 165 de la CPE. En todo caso, como ya se señaló las nuevas formas de dar Golpes de Estado como el neogolpismo, lo que ocurrió técnicamente en Bolivia, no se rigen o no se caracterizan, en términos absolutos, a las formas que tradicionalmente se daban los Golpes de Estado.

https://bit.ly/3e31rJz Militares colocando la banda presidencial a la “sucesora”, imagen simbólica del Golpe de Estado.

¿Por qué ganó la Luis Arce Catacora?

El accionar de la derecha conservadora en el poder coadyuvó de forma inconsciente en el reposicionamiento del MAS. El mal manejo económico y de la salud, con más de 8000 fallecidos víctimas del Coronavirus, demostraron en unos cuantos meses un nivel de incapacidad de gestionar la cosa pública, no por nada los analistas, después de conocer los resultados de las elecciones del 2020, a manera de justificar sus análisis inequívocos y pretenciosos de “Voto Útil”, responsabilizaron al gobierno de Añez por sus innumerables desaciertos políticos y hasta llegaron a sostener, lo que muchos ya sabían, que el gobierno de Añez es el peor gobierno de la historia de Bolivia, comparándolo con el gobierno de Luis Garcia Meza. En efecto, ya se puede tener una idea de por qué el más gobernó los 14 años con una oposición incompetente sin propuestas, sin argumentos y sin un proyecto de país. Por otro lado, los hechos de corrupción demostraron que la derecha, apenas tuvieron la oportunidad de estar en el poder, no había cambiado nada de lo que era en los años 90, que mantenía los mismos vicios y falta de capacidad de entender y leer a Bolivia más allá de los centros urbanos.

El gobierno de facto, conjuntamente con toda la derecha de Bolivia, se encargó de refrescar la memoria a la población boliviana, pero particularmente a los sectores populares, campesinos, obreros, la nueva clase media y de aquellos desencantados del MAS. Les refrescaron la memoria de lo que significa tener un gobierno de derecha, que trato de instaurar el modelo económico neoliberal: sometiendo al estado a las políticas del FMI, reduciendo el tamaño del estado, reducción de la inversión pública, desregulando el Sistema financiero (encaje legal y tasas de interes), concesiones a privados en detrimento de las empresas nacionales, nuevas formas de privatización con modificaciones de contratos y nombramientos del CEO en función a los intereses de las transnacionales (YPFB), aplicación del método de Harvard Bon-Sei (aplicado por Doria Medina, 1992) en las empresas estatales (BOA y Teleférico) y el cierre directo de la planta de UREA. Estas medidas, que no correspondían a las funciones de un “Gobierno de transición”, estaban en contra corriente a lo que el mundo estaba realizando en materia económica, donde el estado debía asumir mayor protagonismo en la intervención sobre la economía y, por otra parte, salir al rescate de las empresas privadas, algo totalmente cuestionable porque cuando el estado necesita de las empresas e inversión privada estas brillan por su ausencia. Es decir, todas las medidas tomadas por el estado militar policial, especialmente durante la cuarentena, fueron en desmedro del sector popular.

Ahora bien, las lecturas de la realidad tanto del MAS y de sus adversarios fueron totalmente distintas. Por un lado, el MAS hizo una lectura correcta de los sectores en el cual debía consolidar sus votos, hubo la capacidad de interpretar donde se estaba generando y focalizando estas nuevas necesidades económicas y sanitarias, producidas por la pandemia; Por otro lado, CC se limitó a confiar en los centros urbanos donde se creía que “los pititas” era la mayoría hegemónica del País, esta miopía refleja un problema más profundo que una simple interpretación sobre la clase media, alta y blancoide, como que no pueden ver más allá de sus círculos sociales en las que se relacionan y que Bolivia es más grande que un barrio burgués; sino, que aún persiste aquel pensamiento colonial, donde buscar la ascendencia social y mantener estilos de vida o lugares privilegiados, han llevado que la clase pudiente se distancie de los otros grupos sociales históricamente mayoritarios (Clase media baja, popular o la muchedumbre mestiza, según Guillermo Lora), se puede decir, que se distanciaron de Bolivia.

La estrategia electoral del MAS, durante su campaña, terminó apuntalando su propio voto duro, recuperando los votos de aquellos desencantados del MAS y seduciendo al voto indeciso. Esta campaña fue llevada a cabo en los sectores circundantes y periurbanos de la ciudad, sin mencionar que también visitaron municipios, es decir, existió un real contacto con la población, como debe ser una campaña. En la vereda del frente, la campaña en términos de movilización se limitó a los centros urbanos, sobrevalorando la idea del “Voto Útil”.

En lo discursivo, mientras el MAS planteaba soluciones, como propuestas, a una gestión que estará signada de una crisis económica (Desempleo, reactivación del aparato productivo y la demanda interna, deuda externa, déficit fiscal, etc.), estrategia discursiva bastante obvia. En cambio, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y demás apostaron por un discurso contra el MAS, según ellos, el óbice de la democracia. En ese sentido, sin poder encontrar una fórmula única electoral anti masista, hasta se llegó a discutir quien había hecho más para provocar la salida de Evo Morales, hecho que raya la falta de respeto que se tiene hacia el electorado boliviano por la falta de seriedad e inteligencia.

En consecuencia, este discurso contenía una miopía racista, donde no llegaron a entender o su sentido de clase no les permite entender, que no solo se hostigaba contra el MAS, sino también contra todo un tejido social complejo que caracteriza a Bolivia. De esta manera, se relacionó a este tejido social complejo como simples masistas, por ende, hordas salvajes e ignorantes que no son racionales, así, justificando porque estos sectores votan y apoyan al MAS; Por otro lado, también existió una forma de violencia simbólica cuando se procedió a quemar wiphalas y agraviar a las mujeres de pollera. En los hechos, este accionar de la actual oposición fue un elemento unificador de los movimientos populares, indígenas, campesinos y de aquellos que no se identificaban con el gobierno de facto.

El análisis del “Voto Oculto”, era evidentemente clara, pero analistas y encuestadoras preferían pergeñar sus análisis hacia otra dirección, porque de hacerlo de forma real y consciente entrarían en contradicción con el correlato discursivo de un estado democrático, no racista y no clasista. Es decir, el voto oculto y silencioso, encuentra su explicación en una coyuntura totalmente intolerante en el que se encontraba Bolivia, donde se estigmatizaba el hecho de ser masista o identificarse como masista era sujeto a insultos, injurias y calificativos de toda índole. La no aceptación de esta realidad llevo a realizar encuestas y conjeturas totalmente distorsionadas a la realidad o muy alejadas a lo que se percibía en las calles.

Resultaría bastante injusto, si no menciono la figura de Luis Arce Catacora, conocido mundialmente como el padre del milagro económico de Bolivia, aunque a muchos no les agrade la mención, la realidad es que Organismos Internacionales elogiaron el manejo, principalmente, macroeconómico de Bolivia. Incluso, debemos añadir que el candidato del MAS resultó ser versátil cumpliendo con el Índice de Greenberg, clave en campañas electorales: que la gente la sienta cercano, que la gente lo sienta capaz y que la gente sienta que habla de sus necesidades. Según Max Weber, un político debe tener tres virtudes: pasión, sentido de responsabilidad y mesura, entonces, también hay que analizar a Luis Arce de ese modo. Todo esto sin olvidar lo importante que es tener carisma, pero natural, algo que definitivamente sobró en el candidato del MAS y que faltó en el candidato de CC.

En conclusión, la victoria contundente de Luis Arce Catacora es el retorno a la democracia, dejando en claro que resulta pueril seguir sosteniendo el discurso del “monumental fraude”, “lo democrático del Voto Útil”, “la existencia de gobernabilidad en un Gobierno de Pacto” y “14 años de fraude”, retóricas que aún se utilizan en los ámbitos académicos, como universidades, donde se sigue tratando de inyectar mística a los “21 días” y “La revolución pitita”, que semánticamente no tiene nada de revolución y que solo fue la restauración de los modos racistas y coloniales, donde se tiene la concepción que hay muertos de primera y muertos de segunda, haciendo alusión al silencio comunicacional y la falta de empatía sobre las masacres, las más indignantes, de Senkata y Sacaba. En los hechos, los que forman parte, apoyaron y apoyan al movimiento pitita solo provocaron que Bolivia se encuentre con un desgobierno total, en una situación mundial crítica.

En América “…Bolivia ha amanecido, Ecuador va a amanecer y Chile amanecerá…” Juan Carlos Monedero

*Militante de Columna Sur


jueves, 17 de septiembre de 2020

EL EMPLEO COMO EJE ARTICULADOR DEL MODELO SOCIAL, COMUNITARIO PRODUCTIVO

 Emilio Rodas Panique

Bolivia comenzó el siglo veinte con aires modernizantes, el liberalismo estañero  reemplazará al republicanismo de la plata y las haciendas, el espejismo gomero del norte se había diluido en gran parte y el litoral se había perdido para siempre, este modernismo alcanzó  apenas a las periferias de La Paz y Oruro en la arquitectura y las vías de comunicación urbanas, más allá de esas fronteras subsiste la realidad, Bolivia es un país indio y agrario, aunque los más de 30 años de liberalismo intenten negarlo de forma recurrente, no se consolida un capitalismo boyante y por tanto la clase obrera es minoritaria en cuanto a la población económicamente activa, más del 90% de esta sigue ocupada en el campo en condiciones mayoritarias de servidumbre, la relación laboral de dependencia, absolutamente minoritaria, en el auge de mayor expansión de la producción minera del estaño, las tres compañías más grandes no pasan de 65.000 trabajadores mineros, esto subsiste incluso con la revolución de 1952 que en su mejor momento y pese al clientelismo de COMIBOL no superó los 50.000 trabajadores asalariados.

Antes y después del 52 se da una expansión aún tímida de la producción de manufacturas destinadas a la alimentación, los tejidos y metalmecanica en pequeña escala pero que dan lugar al surgimiento incipiente y totalmente desprotegido del trabajo fabril, la política de diversificación económica y la substitución de importaciones da un impulso a nuevos sectores en la economía estatal y privada con mano de obra en relación laboral de dependencia clásica, pero pese a los 33 años de vigencia de esta política no se logró una variación significativa del mapa económico de ocupación, al final del ciclo en 1985, Bolivia seguía siendo un país agrario principalmente.

La irrupción del modelo neoliberal en Bolivia implica la destrucción del empleo en el campo y las ciudades, las medidas iniciales, el cierre de la producción minera desmantela a COMIBOL y su base obrera, la libre importación de productos manufacturados que hasta ese momento estaba protegida por aranceles, barre con la producción fabril, la importación de alimentos semiprocesados o no procesados mata el mercado de las comunidades campesinas y las haciendas agrícolas, toda esta mano de obra terminó en las calles al inicio del neoliberalismo, una parte migra hacia las cooperativas mineras y el grueso de estos sectores constituye la primera ola de trabajadores informales, gremiales y trabajadores por cuenta propia, incluido el sector transporte, a partir de ese momento esa es la caracterización principal de la fuerza de trabajo, un estado reducido al mínimo, no absorbe el excedente de mano de obra y el crecimiento vegetativo de ésta no tiene opciones, la segunda ola de medidas aplicadas a finales de los años 80 y principios de los 90 cierra el círculo, la privatización y la capitalización en ninguno de los casos reprodujeron el empleo, no hay ninguna de estas experiencias que haya redundado en una expansión de su producción ni crecimiento de sus plantas de dependientes, el impacto de ellas en el empleo fue negativo definitivamente, durante todo el ciclo neoliberal el desempleo neto estuvo por encima del 10%, pese a que los indicadores que se tomaban en cuenta eran bastante relativos, con indicadores más rígidos el desempleo neto habría superado el 20%.

En el momento de mayor auge neoliberal 92-97 dos sectores fueron los que más se expandieron en cuánto a ocupación de mano de obra, comercio y servicios, ambos altamente sensibles a las variaciones de temperatura económica regional, a partir de la crisis mundial de 1998 y sus efectos en Latinoamérica, principalmente Brasil y Argentina, el empleo fue en caída libre de forma irreversible, BOLIVIA hasta 2005 fue altamente vulnerable a las variables del mercado mundial por su debilidad orgánica no superada y agravada por el debilitamiento del Estado como planificador de la economía y por tanto absolutamente dependiente del financiamiento externo, incluso para cumplir obligaciones estatales básicas como el pago de salarios a sus funcionarios, la expectativa de captar inversión externa para financiar el desarrollo del capital en el país jamás fue cumplida, al contrario, pese a la exigüidad de los recursos públicos, el modelo neoliberal sustento su vigencia en la exportación de la riqueza hacia las metrópolis del capital que supuestamente nos iban a jalar al desarrollo, el neoliberalismo se agotó en Bolivia porque jamás estuvo diseñado para nuestro desarrollo sino para reproducir la versión post moderna del país campamento, entre 2000 y 2005, la única política verificable de empleo de los últimos dos gobiernos neoliberales, Banzer-Tuto y Goni-Mesa, fue la ampliación en los horarios de atención de las oficinas de migración para que los bolivianos con tramitadores de por medio pudieran obtener un pasaporte y salir de nuestras fronteras hacia destinos inciertos en busca de trabajo, el modelo había colapsado y como último corolario terminó desintegrando miles de familias.

En contra ruta de esa realidad, las transformaciones iniciadas en 2006 comienzan con la captura del excedente, no podemos decir que en 2006 se creó mayor riqueza, la diferencia se da en donde termina esa riqueza, pues se quedó en Bolivia, el fundamento económico del Modelo Económico Social, Comunitario Productivo es la nacionalización, está genera el excedente para que el Estado pueda potenciar la inversión pública, redistribuir la riqueza, potenciar el mercado interno y sentar las bases de la industrialización, cuando el modelo neoliberal exportaba nuestra riqueza, el Estado sólo podía disponer de 600 millones como máxima aspiración para la inversión pública, gran parte de este dinero proveniente del endeudamiento público, con la nacionalización, rápidamente pudimos reproducir esa tarea con más de 6.000 millones de dólares.

La principal política de empleo del MAS en los 14 años se llama INVERSIÓN PÚBLICA, la reproducción de esta cifra tiene un efecto multiplicador en el conjunto de la economía, pues un componente central de ésta es el salario de los trabajadores vinculados a cada proyecto, ese salario no se exporta y circula en la economía y por tanto activa todo un círculo virtuoso en el mercado interno, a mayor cantidad de proyectos en desarrollo, mayor cantidad de salario circulando y gente comprando cosas que otros están produciendo y de las ventas de estos productores se activa otros circuitos de forma interminable, todo ello sin contar los servicios complementarios que no están reflejados en salarios pero que también implican transferencias indirectas al mercado, alguien debe transportar los materiales y equipos, alguien debe alimentar a los obreros y técnicos en obra, alguien produce ropa de trabajo, alguien gestiona los espacios de esparcimiento en el entorno de los proyectos, es decir el impacto de la inversión pública en el empleo fue siempre el pilar principal de ese otro componente central del modelo económico exitoso en estos 14 años, el potenciamiento del mercado interno.

La redistribución de la riqueza tuvo varios componentes, pero en definitiva no se agota exclusivamente en la justicia social, por supuesto que incorpora a sectores vulnerables al mercado de consumo, al margen del impacto del Juancito Pinto en la disminución de la deserción escolar, que de por sí fue exitosa, o el bono Juana Azurduy en la reducción de la mortalidad materno infantil y la detección de temprana de anomalías en recién nacidos, la renta dignidad no es sólo justicia social con adultos mayores, ni el bono para personas con discapacidad, también implica la incorporación anual de miles de  millones de bolivianos adicionales al mercado interno, estas transferencias tienen impacto directo en el empleo en el comercio y la pequeña industria, estos sectores incorporados al mercado de consumo no exportan estos recursos ni los ahorran normalmente, activan con ello un circuito de consumo en productos esenciales que activan a varios sectores que emplean mano de obra.

La valorización del salario es sin duda una medida redistributiva que impacta en la calidad del empleo, haber protegido el empleo con medidas proteccionistas parcializadas nos representó una constante tensión con la parte patronal, haber incrementado el salario mínimo sustancialmente o haber obligado al pago de doble aguinaldo en algunos años es sin duda la medida más democrática en la repartición de la riqueza y la reducción de la desigualdad, cada incremento o cada segundo aguinaldo ha sido una participación mayor del trabajador en el ingreso que de no haber sido de esa forma habría terminado en el balance en el campo de las utilidades de la empresa, no sólo hemos redistribuido la renta pública, también hemos logrado que la riqueza generada en el campo privado de la economía se distribuya de mejor forma, esto por supuesto que a una empresa privada que está acostumbrada a centrar su ganancia casi exclusivamente en la explotación de la mano de obra y no en otros factores de competitividad siempre le incomodó pero tuvimos la fuerza para imponerlo porque teníamos para ello no sólo razones morales sino también económicas, un salario potenciado, una mayor participación de los trabajadores en el excedente potencia el mercado interno y repercute en el circuito de consumo multiplicador.

Todas estas políticas nos permitieron bajar sistemáticamente la tasa de desempleo en Bolivia, de haber recibido un desempleo cercano al 9% en 2005, logramos reducir a nuestro mínimo histórico de 3.2 en 2012, el impacto de la crisis en Brasil Y Argentina desde el 2013 nos produjo un retroceso de dos puntos principalmente por su impacto en el comercio en poblaciones fronterizas, en 2016 terminamos con 5.5 de desempleo, Bolivia en los 14 años no estuvo exenta de los impactos de las crisis internacionales, entramos en gobierno en plena crisis mundial, enfrentamos la de 2008 y cuando el mundo se comenzaba a recuperar nos cayó la crisis del petróleo de 2012 en adelante, sin embargo se logró enfrentar todos los impactos sin sacrificar la estabilidad y el crecimiento, incluso volver a reducir hasta 4.2 el desempleo siendo durante todo ese periodo la economía con mayor crecimiento y menor desempleo, todo ello gracias a inversión pública, transferencias de recursos al mercado ambas para potenciar el mercado interno y mantener la temperatura de la economía, ya es innecesario mencionar a estas alturas que nuestro modelo económico en todos estos años se ha convertido en referencia internacional, incluso ser reconocido por organismos que son portaestandartes del modelo neoliberal fundamentalista como lo son el FMI, el Banco Mundial o la CEPAL.

Hoy el Estado se encuentra gestionado por el verdadero terrorismo, no hay peor terrorismo que el terrorismo económico, y no hay peor tragedia para un pueblo que en tiempos de crisis ser gobernado por los menos capaces y los menos honestos, la economía comenzó a ser destruida desde el 23 de octubre con el paro de los 21 días, se agravó la crisis con la llegada de la ineptitud al poder, desde el 12 de noviembre no se ha tomado una sola decisión que contribuya a resolver ninguno de los problemas que se han generado en la economía y el empleo, la paralización de la inversión pública en todos sus niveles, la paralización de plantas que estaban en plena producción, la paralización de la construcción de plantas que están destinadas a diversificar la economía, exportar nuevos productos y eliminar importaciones, todo ello mucho antes de la pandemia del corona virus, ha significado entrar en caída libre en las perspectivas económicas, la crisis sanitaria ha agravado estas posibilidades y se agrava cada día que la ineptitud aliada a la cleptocracia gobiernan el país, los planes de empleo lanzados con bombos y platillos por la publicidad estatal sólo son la reactivación de programas que en tiempos de Evo habían sido gestionados exitosamente, el Programa de Apoyo al Empleo viene funcionando desde 2103 habiendo logrado en sus dos ciclos previos al golpe superar las metas iniciales ampliamente, el Programa de Primer Empleo Digno dirigido a profesionales y técnicos superiores recién egresados fue exitoso desde su implementación en 2018, ambos con créditos BID, el PMEIL dirigido a mejorar la empleabilidad laboral fue exitoso hasta que mediante nota el Ministro de Planificación lo ha dado por cerrado hace 15 días, en plena crisis del empleo, redireccionando el financiamiento del Banco Mundial hacia el gasto corriente, los empleos de emergencia anunciados se vienen aplicando desde la crisis de 2012 en adelante, los iniciamos en poblaciones fronterizas con obras urbanas y recuperación de áreas productivas afectadas por desastres naturales, después se extendió a capitales y ciudades intermedias, uno de los pocos financiamientos garantizados del famoso plan del gobierno de facto para la reactivación del empleo en el que anunció 18.000 millones de bolivianos, son los 100 millones remanentes en el FPS de las obras inconclusas al momento del Golpe de Estado de esta cartera de proyectos urbanos, es decir lo único que se ha hecho es copiar y hacer mal lo que ya de por sí era exitoso.

Cuando pase el temblor, el mundo se encontrará en un estado de post guerra, las economías del mundo se van a contraer y cerrar para potenciarse desde adentro, la turbina del mundo que es China saldrá como un huracán no a comprar sino a vender, las economías más neoliberales, globalizadas y globalizantes incluso ellas estarán mirando al estado nuevamente como al actor fundamental de la reconstrucción, es decir después de la pandemia el mundo estará buscando un modelo económico, político y social que articule los actores con un estado paternalista y protector, el mundo estará buscando lo que en Bolivia habíamos intentado construir durante estos 14 años, mientras en Bolivia se intenta destruir las empresas del estado y se busca volver a enajenar los recursos estratégicos en beneficio del capital transnacional, en Alemania, Francia e Inglaterra grandes y emblemáticas corporaciones intentan colocar acciones en manos de sus gobiernos para que los ayuden a superar la crisis compartiendo su destino, cuando pase el temblor estaremos otra vez en contra ruta de la historia.

Funcionó tres veces en 14 años, después de la crisis sanitaria y la tragedia política de este año va a volver a funcionar, será mucho más difícil por todo el daño que se producido a la economía y el empleo, pero hoy en día sigue estando más vigente que nunca nuestro proyecto de país enmarcado en el Modelo Económico Social Comunitario y Productivo, la gente en estos terribles meses de improvisación lo está sintiendo, el taxista, el comerciante, el productor, el empresario, el banquero, la familia, fueron 14 años de tranquilidad, estabilidad y crecimiento, tal vez muchas cosas no salieron como se deseaba y otras no se hicieron como se debían, pero nunca falto el diésel para la cosecha ni el pan en la mesa de la familia, ni el trabajo digno para nadie. 

 Santa Cruz, 17 de septiembre de 2020